¿Qué interés podría tener la empresa en hacer campaña a favor de un sindicato? Que todo siga igual para que nada cambie, y eso no es bueno para los trabajadores.
Tras años observando cómo se desarrollaba esta historia, todo apunta a que estamos llegando al último acto de una representación que nunca debió alargarse tanto: demasiadas escenas repetidas, malos actores y un guion que pocos se atreven a cuestionar.
Durante 11 años, gran parte de la plantilla de Madrid no ha podido ejercer un derecho tan básico como votar, porque la dirección y Ugt lo han impedido. En ese tiempo se firmaron acuerdos que marcaron un antes y un después en nuestras condiciones laborales.
Nosotros sí hemos estado donde debíamos: defendiendo el teletrabajo desde el principio, reclamando salarios sin pérdida de poder adquisitivo y luchando por mantener derechos históricos y unos beneficios sociales comparables a los del sector. En definitiva, intentando recuperar si no todo, al menos parte de lo que se ha ido perdiendo con los años.
Nuestra posición siempre ha sido la misma: condiciones laborales justas y acordes a los beneficios que la empresa obtiene año tras año. Sin embargo, esos beneficios apenas revierten en quienes los hacen posibles. Su principal destino sigue siendo el accionista y la matriz en Italia, para quienes somos “la gallina de los huevos de oro”.
Se abre el telón: la empresa elimina derechos históricos como la pausa de desayuno (para jornada continuada) o los días 24 y 31 de diciembre. Después intenta reinterpretar el acuerdo de teletrabajo. CCOO no acepta nada de lo anterior y demanda.
En medio del malestar, y ante el desbloqueo electoral en Madrid se anuncian cuatro microhuelgas sin mucho seguimiento y, de repente, la empresa recula y vuelve al punto de partida. No se ha conseguido nada nuevo ni mejor. Pero ya hay quien se apresura a colgarse la medalla. Puro teatro. Se cierra el telón.
A través de un comunicado de otra sección sindical, nos enterábamos el pasado lunes, de la intención de la empresa de celebrar hoy una reunión sobre TT. Como no podía ser de otra manera y porque la empresa está obligada a convocar a todas las secciones sindicales firmantes del acuerdo, más aún si además son demandantes, CCOO ha estado en esa reunión. ¿No habría sido más sencillo que la empresa desistiese de su nueva interpretación y mantener el acuerdo tal como se había firmado?. Otro claro intento de manipularnos.
Podrán acusarnos de lo que quieran, incluso de tender la mano demasiadas veces, pero nunca de aceptar pérdidas para los trabajadores. Nunca hemos firmado cualquier cosa, ni aceptado recortes sin más: hemos defendido nuestros derechos con coherencia.
Por eso solo hace falta hacerse algunas preguntas sencillas: ¿Tiene sentido lo ocurrido en los últimos meses?, ¿Ha mejorado realmente algo o simplemente sigo igual?
Y, sobre todo: ¿quién quiero que defienda mis intereses?, ¿quién acepta recortes sin resistencia o quienes intentan negociar y defender lo que es de todos?
Como decía Voltaire, “Quien puede hacerte creer absurdos puede hacerte cometer injusticias”. Por eso, en este momento decisivo, lo más importante es pensar, analizar y decidir con criterio propio.