En CCOO estamos a vuestro lado cada día a favor de la igualdad real y hoy, especialmente, conmemorando el 8M. Este año hemos contado con las opiniones de diferentes personas de la plantilla sobre qué significa este día para cada una de ellas. Gracias a todas y todos que han podido colaborar. ¡Dentro vídeo! Haz click aquí o en la imagen superior para verlo.
¿Qué significa el 8M para CCOO Endesa?
El poder de las mujeres para defender la vida y los derechos humanos.
El 8 de marzo es un día para recordar, con fuerza y sin concesiones, que los derechos de las mujeres son derechos humanos. No tienen fronteras, no son negociables y no pueden suspenderse según intereses económicos, políticos o militares.
En demasiados países del mundo —también en algunos que se consideran avanzados— los derechos humanos más básicos siguen siendo vulnerados. Se inician guerras, se normaliza la violencia y se atenta directamente contra la vida. Frente a ese poder destructivo, las mujeres representamos otra forma de poder: el poder de cuidar, de sostener, de proteger y de defender la vida. La vida que damos, que acompañamos y que hacemos posible cada día.
Desde el feminismo sindical reivindicamos un feminismo internacionalista que defiende a todas las mujeres del mundo. Porque somos nosotras quienes sostenemos la vida y la sociedad: cuidamos, trabajamos, producimos, enseñamos y transformamos. Y lo hacemos organizadas, con la fuerza de la palabra, de la conciencia y de la acción colectiva.
Las mujeres somos motor de cambio. Reivindicamos políticas reales que garanticen igualdad efectiva, empleo digno, protección frente al acoso y una organización social de los cuidados que no recaiga siempre sobre nosotras.
Porque sin igualdad no hay democracia plena y sin justicia social no hay futuro.
En Endesa
En este contexto, no podemos ignorar la situación dentro de nuestra propia empresa. Estamos viviendo un recorte continuo de derechos, especialmente en derechos relacionados con la conciliación y flexibilidad, fundamentales para avanzar en corresponsabilidad real. Año tras año, la empresa se desentiende cada vez más de las fechas y efemérides vinculadas a la lucha feminista, invisibilizando aquello que debería ser central: que sin cuidar a las personas no hay empresa posible y, mucho menos, empresa avanzada.
Negar o dificultar el ejercicio de derechos de conciliación es también una forma de violencia hacia las mujeres, porque recae sobre nosotras la mayor carga de cuidados. Endesa no puede llamarse moderna ni socialmente responsable si no sitúa los cuidados y a los seres humanos —mujeres y hombres— en el centro de su organización. No puede haber progreso si lo hace a costa de nuestros derechos.
Este 8 de marzo salimos a las calles para recordar que el poder de las mujeres está en marcha. Un poder que defiende la vida frente a la guerra, los derechos frente a la violencia y la esperanza frente al miedo. Seguiremos ocupando todos los espacios que nos pertenecen hasta que no quede ninguna mujer atrás, en ningún lugar del mundo.