La plantilla paga la luz a precio más caro que los nuevos clientes de Endesa. Es otro dato que señala la continua pérdida de poder adquisitivo de la plantilla que la dirección niega. El precio de una tarifa de empleado no debería depender de un tercero.
Ya está fijado el precio de la energía de la Tarifa de empleado para todo el año 2026: asciende a 0.126258 Eur/kWh. Esto supone una subida del 11,4 % respecto al año pasado, cuando se pagaba a 0,113368. Los precios del término de energía para 2026 son de 0,088594 €/KW y 0,044679 €/KW para punta y valle, lo que suponen unos incrementos del 3,7% y 10,9% respectivamente.
Este precio es el que pagará cada persona de la plantilla si supera los 6.000 KWh anuales que tenemos bonificados desde el V Convenio. En ese V Convenio, que CCOO rechazó firmar, el derecho de tarifa eléctrica -que es retribución en especie- sufrió un severo recorte, con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo de la plantilla. La dirección de Enel repartió a los accionistas en beneficios extraordinarios los más de 700 millones de euros que estaban consignados para mantenerla en el tiempo.
Es significativo que Endesa oferta a sus nuevos clientes un precio más bajo que el que cobra a la plantilla. Concretamente, les oferta la energía eléctrica a 0,0988 Eur/kWh. Respecto a esta cantidad, el precio que paga la plantilla es un 22 % mayor. Clicando en la imagen accedes a la comunicación con la oferta que está enviando Endesa hoy para los nuevos clientes:
Estos nuevos precios nos afectan de varias maneras:
- El consumo no bonificado (lo que supere los 6.000 kWh/año) se factura a estos precios.
- La retribución en especie para el consumo bonificado. Dado que estos precios lo que determinan es el valor fiscal de la tarifa empleado, se incrementa de manera notable la retribución en especie y las retenciones que nos aplica en nuestra nómina la empresa.
- El IVA/IGIC e impuesto eléctrico que pagamos en la factura, aunque tengamos un consumo bonificado, se ve igualmente afectado por este incremento
No tiene sentido que la tarifa de empleado de un consumo no bonificado esté regulada por un precio fijado por Hacienda, ni que este precio, que determina sólo un valor fiscal, se fije en un foro donde está la patronal y Hacienda, sin ninguna participación de representantes de los principales afectados, que son las personas trabajadoras.
Si quieres saber más cómo se determina este precio, en este comunicado te lo contábamos.
