Desarrolló su vida profesional en Endesa en Cataluña, Illes Balears y Aragón. Le gustaba compartir, conversar y, sobre todo, hacer sonreír a los demás. Su ejemplo nos recuerda la importancia de afrontar la vida con optimismo, cercanía y alegría.
Afrontamos con enorme tristeza la pérdida de nuestro compañero, Raúl Andrés Casas, que nos ha dejado de forma repentina el pasado viernes, 14 de agosto, a los 53 años.Su marcha nos ha golpeado profundamente. A quienes tuvimos la suerte de conocerle y compartir con él años de trabajo, conversaciones y vivencias, nos resulta difícil asumir que ya no estará entre nosotros.
Raúl desarrolló gran parte de su trayectoria profesional junto a nosotros, recorriendo distintos destinos y etapas entre Cataluña, Menorca y Zaragoza. Sin embargo, más allá de los años de servicio y de los lugares donde desempeñó su trabajo, quienes le conocieron recordarán sobre todo a una persona que afrontaba la vida con una actitud positiva y alegre que contagiaba a quienes le rodeaban.
Tenía la capacidad de encontrar siempre el lado bueno de las cosas, incluso en los momentos más complicados. Su sentido del humor, sus bromas y su manera de afrontar el día a día hacían más llevaderas las jornadas de trabajo y contribuían a crear un ambiente cercano y humano.
Era una persona sencilla, generosa, siempre dispuesta a tender una mano. Le gustaba compartir, conversar y, sobre todo, hacer sonreír a los demás. Esa forma tan especial de entender la vida es, sin duda, uno de los recuerdos más valiosos que deja entre todos nosotros.
Nos quedamos con su compañerismo, con su calidad humana y con tantos momentos compartidos que permanecerán en nuestra memoria. Su ejemplo nos recuerda la importancia de afrontar la vida con optimismo, cercanía y alegría.
Queremos trasladar nuestro más sincero pésame a su familia, amigos y seres queridos, así como a todas las personas que tuvieron la fortuna de conocerle y compartir parte de su camino. Su recuerdo permanecerá para siempre entre nosotros.
Descansa en paz, Raúl.