Cercano, sencillo, siempre dispuesto. Como delegado de prevención en Mallorca, se preocupó de verdad por nuestra seguridad y bienestar.
Hoy el trabajo se nos hace cuesta arriba porque nos falta un compañero, Daniel Mequida Abril. Su marcha repentina, con tan solo 55 años, es un impacto que nos ha dejado un gran vacío, aún nos cuesta asimilarlo.
Daniel Mesquida llevaba toda una vida entre nosotros, 34 años, desde 1992. Como delegado de prevención en los ciclos combinados de Cas Tresorer y Son Reus (isla de Mallorca), siempre se preocupó de verdad por la seguridad y el bienestar de todos, pero quienes trabajamos con él sabemos que, ante todo, fue una gran persona: cercano, sencillo y siempre dispuesto a ayudar cuando alguien lo necesitaba.
Su implicación, su compromiso y su calidad humana quedarán para siempre en nuestro recuerdo. Nos quedamos con su ejemplo y con todo lo que nos enseñó, en lo profesional y en lo humano.
Queremos acompañar en el dolor a su familia, amigos y a todas las personas que tuvieron la suerte de conocerle.
Su recuerdo permanecerá entre nosotros.
Descansa en paz.