La mejor garantía de preservar un modelo sindical participativo, reside en transmitir información puntual y conocimiento exacto de todas las materias que constituyen las relaciones laborales del Grupo Endesa

Uno de los pilares básicos que conforman el estilo sindical de Comisiones Obreras, es la responsabilidad de informar con agilidad y transparencia.


A partir de esta premisa y nunca en deterioro de los procesos asamblearios y la comunicación directa, presentamos este nuevo instrumento al servicio de los trabajadores/as del Grupo Endesa como reafirmación de nuestro compromiso histórico.

La puesta en marcha de esta herramienta participativa, está encaminada a proporcionar un amplio conocimiento de las materias que configuran nuestras relaciones laborales, con la finalidad de convertir al trabajador en protagonista activo en la defensa y mejora de sus derechos contractuales.


Con esta iniciativa nos proponemos facilitar una información homogénea, completa y actualizada y esperamos que nos hagais llegar vuestras consultas y propuestas, aceptando el reto de responder a ellas con la mayor celeridad posible y de forma personalizada.

Si logramos que este proyecto se convierta en algo útil para vosotros/as daremos por cumplido nuestro objetivo.

El caciquismo de Maesa y el silencio de Endesa

No estaría de más que la dirección de la empresa se leyera el Código Ético de Enel y las estipulaciones del contrato firmado con Maesa, empresa contratada para mantenimiento de la central de Andorra (Teruel), que ha decidido despedir de forma inminente a tres trabajadores bajo el argumento de falta de actividad. El argumento coincide en el tiempo con el inicio de una revisión de grupos generadores y la contratación de nuevos trabajadores del mismo perfil profesional que los despedidos.

La actitud de la dirección de Endesa mirando hacia otro lado está siendo lamentable.

Maesa, empresa contratada por Enel para mantenimiento de la central térmica Andorra (Teruel), ha decido despedir de forma inminente a tres trabajadores bajo el argumento de falta de actividad. Argumento que coincide en el tiempo con el inicio de una revisión de Grupo y la contratación de nuevos trabajadores del mismo perfil profesional que los despedidos. El personal despedido destaca por su profesionalidad, experiencia laboral y rendimiento en sus puestos de trabajo. Prueba inequívoca de la valía de los trabajadores despedidos, es la huelga convocada y seguida masivamente por el resto de sus compañeros. Con esta realidad, el argumento de la dirección de la empresa se convierte en pretexto, para tratar de ocultar una gestión caciquil orientada mediante prácticas anti sindicales a promover un estado de miedo y sumisión, que evite se alcen voces ante injusticias y abusos que ponen en seria duda el cumplimiento de la normativa laboral y el respeto a las personas, pues los tres despedidos habían decidido presentarse a elecciones sindicales a representantes del comité de empresa por Comisiones Obreras.

La decisión de promover elecciones, presentarse en las listas, la comunicación oficial a la administración pública, y la comunicación oficial a la propia empresa, fue previa a los despidos efectuado por Maesa, que se produjeron tan solo horas después. Ante estas evidencias, la posición de Enel y la de la dirección del centro ha sido mirar para otro lado bajo la excusa de que es una cuestión interna de la contrata, sobre la que no tienen competencias. No estaría de más que la dirección de la empresa se leyera el Código Ético de Enel y las estipulaciones del contrato firmado con Maesa.

Si Enel de verdad considera estratégico la responsabilidad social de Endesa, ha de actuar bajo parámetros en que nuestras actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad, afirmando los principios y valores por los que se rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos, como en su relación con los demás actores, las contratas, que han de asumir como fuerza vinculante y convicción social que el incumplimiento del Código Ético de Enel supone la infracción de la norma de cultura. Insistimos a Maesa y Enel para que reconsideren normalizar la situación y readmitan a los trabajadores despedidos.

Trabajemos en la mejora de un clima laboral tan deteriorado, que no beneficia a nadie. Lo contrario supondrá un daño innecesario a la ya desgastada imagen de Enel pues aventuramos que será noticia judicial de complicidad en prácticas antisindicales.

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